Rodrigo De Paul es uno de los referentes de la Selección argentina y una pieza clave del ciclo de Lionel Scaloni en este Mundial 2026. Detrás de los títulos conseguidos, existe una historia personal marcada por las dificultades, los sacrificios familiares y una figura que todavía lo acompaña en cada partido: su abuelo Osvaldo.

El volante, de 32 años, nunca ocultó que el fútbol fue mucho más que una pasión. Según contó en distintas oportunidades, se convirtió en el refugio que le permitió atravesar una infancia compleja y construir el camino que lo llevó a convertirse en futbolista profesional. "La pelota me salvó de momentos muy duros que vivía en mi casa", reconoció De Paul al recordar los primeros años de su vida.

Rodrigo de Paul cuando era niño

Criado en Sarandí, el mediocampista explicó que fue su madre, Mónica, quien estuvo al frente de su crianza. "Me crió mi mamá", resumió el jugador, al describir el esfuerzo que hizo su familia para que pudiera perseguir su sueño.

La decisión que cambió para siempre la vida de Rodrigo De Paul

Con apenas 14 años, De Paul tomó una determinación que marcaría su futuro. Tras hablar con su madre, dejó el colegio y se mudó a la casa de su abuela para enfocarse por completo en su formación como futbolista.

El objetivo era claro: acelerar su crecimiento deportivo y ayudar económicamente a su familia. Esa elección implicó asumir responsabilidades poco habituales para un adolescente y desarrollar una madurez que luego también trasladó a su carrera profesional.

En ese recorrido hubo una persona fundamental: su abuelo Osvaldo. El futbolista lo definió en más de una oportunidad como una figura paterna, ya que era quien lo acompañaba a los entrenamientos, lo alentaba y hacía todo lo posible para que no le faltara nada.

Rodrigo de Paul con su abuelo Osvaldo, una figura clave en su infancia

Su fallecimiento, cuando Rodrigo tenía apenas 14 años, representó uno de los golpes más difíciles de su vida. Incluso, en ese momento llegó a pensar en abandonar el fútbol, hasta que apareció la posibilidad de continuar su carrera en Racing.

El homenaje que Rodrigo De Paul le dedica a su abuelo en cada partido

Aunque pasaron los años, Osvaldo sigue muy presente en la vida del mediocampista. Durante el Mundial de Qatar 2022, su familia le regaló una bandera argentina con la imagen de su abuelo y una frase que lo emocionó especialmente: "Él desde el cielo, y nosotros acá, siempre con vos".

El obsequio llegó en uno de los momentos de mayor presión para la Selección argentina, después de la derrota ante Arabia Saudita, y acompañó a De Paul durante el resto del torneo.

Su madre, Mónica, también reveló cuál es el gesto que el futbolista repite cada vez que juega para mantener vivo ese recuerdo. "Cuando entra a la cancha, se besa la muñeca; eso es para mi papá. Y cuando hace un gol, mira al cielo y señala con las manos para arriba. Esa es su manera de festejar los goles, es para su abuelo", explicó.

Hoy, mientras continúa siendo uno de los líderes del seleccionado argentino, Rodrigo De Paul sostiene intacto ese homenaje. En cada ingreso al campo de juego, en cada celebración y en cada partido, el recuerdo de Osvaldo sigue acompañándolo como una parte inseparable de su historia.